lunes, julio 16, 2007

Gajes de mi oficio

Perder la cabeza en el hombro del desvelo
El beso que viene a mi encuentro me pasa detrás
Reviento las llantas cuando voy deprisa
por cruzarme a tu sonrisa
sin saber a dónde vas
Imposibles maquillados de deseos
La salida atascada en Alcatraz
Hay una línea de fuego en mi jardín
de la guerra que perdí
contra el bando del jamás

Llegan cartas de embargo del Paraíso
Yo no ordené tormenta en mi café
Cada día que pasa es un estar
de bautismo y funeral
tras los muros de mi piel
Sube el precio de la manzana prohibida
Turbulencias sin manos que tomar
Tu desnudez se viste ahora de ausente
tan woodyallenmente
con mis sábanas de azar


Si estoy exiliado de tus caderas
no voy a sentarme en la sala de espera
Qué importa el dolor si el amor es el más sublime de mis vicios

Si tengo más muertes en mis trincheras
mejor dejo un verso enterrado en tu vera
No voy a crecer para ser leña de olvido ni fuego de artificio

No se suspende por lluvia, son sólo gajes de mi oficio


Despertarme del sueño de llamarte
y que atiendes seis meses atrás
Cómo quisiera armarte con mis partes
derrumbadas por buscarte
hasta perderte aún más
Un invierno de sombras toma mi cama
Para mis alas, la moda Robespierre
Te invito a buscarme un rato lejos de mí
a ver si al menos así
queda un hueso que roer

De la soledad soy el gemelo
No me desgastes como tu caramelo
Este ladrón si ocasión se marcha dejando sus indicios

Voy a viajar ligero de celos
este no quiero se arranca su velo
Deja heridas la vida que trafica con daños y perjuicios

No es un libro de quejas, son sólo gajes de mi oficio


















Sin adjetivos

sábado, junio 23, 2007

Sin Norte

El Norte ayer dejó de existir
así sin anuncios, sin discurso de adiós.
El Ártico mareado se bajó del pedestal
y el Sur brindó con martini su victoria
en el juego eterno de los perdedores.
Gira el mundo, gira en otra historia.
Ayer el Norte,
así nada más
dijo dejo de existir.

Los capitanes gritan huelga,
digan quién ha sido y cómo se navega
en tres puntos cardinales y latitudes muertas.
Desde ayer, ni trópicos ni meridianos,
sólo mar en copa y rayas de rayuela.
Corren los osos, corren en vano,
no saben qué hacer.
El Norte no está,
se le dio por no existir.

Verás al firmamento romper filas
y al sol enredarse en los cables de luz.
La estación es un nido de trenes,
las golondrinas, Robinson Crusoe.
Mochileros de autopista,
cartógrafos suicidas.
Un circo es esta vida
de cuerdas flojas que titilan.

Dejé las promesas para otro destino,
la brújula enterrada en basureros
y me senté en un poste a medio camino.
No hay nada que hacer,
sólo me queda escribir.
Lloren por el Norte,
ha dejado de existir.
















El Grial era un zapato
Los templarios
se sientan en Mc Donalds
a comer sus decepciones

jueves, junio 14, 2007

Tu primer paso

Vení quitá el herrumbre a un primer paso.
Que atrás quede esa batalla de abejas,
nube zumbante que flota en las cunas,
picadura en acecho, sombra áspera de rejas.

Plantá una flor de firmamento
que evapore aroma a libertad.
Morder la prohibición de la manzana,
¡Dios lo sabe!, es morder con dignidad.

Sacudí tus rodillas, primer paso,
fuera del hocico de la culpa,
fuera de la cama enmohecida.
Firmá tu renuncia de un portazo.

Subamos al huracán
Besemos las centellas
Zambullamos un manto de cometas
en mar desbocado, en labios de sol
volcanes de petunias
bucles de las musas
almas fugitivas
acero, plata y luna

Soltá amarras, y que arrasen tus latidos
como arrasa la chispa un campo de trigo.
Improvisá de un salto a este lado,
partamos de un grito los candados.

Vení blasfemá conmigo.






Yo porciento de mí
 
Creative Commons License
This obra by Gustavo Martínez Figueroa is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 3.0 Unported License.
Based on a work at www.espaciosyespejos.blogspot.com.